El Tiempo (Entrevista)

El Tiempo (Entrevista)

Publicado por: El Tiempo

El presidente de la Sala Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura, Néstor Osuna, explica que su inesperada renuncia al cargo antes de que termine el trámite de la reforma de Equilibrio de poderes y no descarta que, sus colegas en el alto tribunal, interpongan demandas al Estado por terminar, antes de tiempo, el periodo por el que fueron elegidos. Osuna fue elegido para un periodo de ocho años y se va de la Judicatura cuando apenas llevaba dos.

Sorprendió su renuncia ¿qué la motivó?

Lo había venido pensando desde que terminó en el Congreso el sexto debate al proyecto de ley de Equilibrio de Poderes, entre otras cosas, porque se manifestó que algunos congresistas estaban incómodos porque pensaban que nosotros queríamos perpetuarnos en el cargo y eso me pareció que no era conmigo una discusión de ese tipo. Además, en la iniciativa, esta institución queda abolida y a cambio suyo crean otra que se le parece mucho pero que va a tener prohibición absoluta de conocer acciones de tutela. Va a ser el único juez en todo el país al que se lo prohíbe la propia Constitución. No me siento comprometido con ese nuevo tribunal y por eso quiero apartarme antes de que eso comience a regir.

Tengo unas ideas sobre ese proyecto, pero, cuando uno las va a exponer, se malinterpretan como si buscara una forma de ver cómo hago para que la reforma se caiga porque si eso pasa, me puedo quedar aquí seis años y medio más pues me eligieron para 8. No quiero que esa discusión la den conmigo. No tengo ningún interés de atornillarme en el cargo, no me interesa que me prorroguen el periodo ni demandar al Poder Judicial porque no me lo respetaron. Eso no va conmigo. No es la forma como yo concibo el ejercicio de una dignidad tan importante como esta. Por eso, consideré que era necesario renunciar y demostrar eso con un hecho contundente.

¿Qué posibilidad existe de que se produzcan demandas contra el Estado por parte de los magistrados por no respetar el periodo para el que fueron elegidos?

Es posible que algunos colegas lo hagan. No conozco jurisprudencia sobre eso. Si a una persona de carrera la sacan, eso da lugar a indemnización. En general si a una persona que tenía un cargo para un periodo, la sacan antes de que termine el mismo, eso da lugar a una responsabilidad. Pero si es por reforma constitucional, no lo sé. No sé si uno tiene derechos adquiridos incluso sobre una reforma constitucional. Puede que ese debate se plantee. Yo no quiero plantearlo con mi caso. Que lo hagan otros quienes están en su derecho.

¿Qué es lo que no le gusta del nuevo órgano que reemplaza a la Sala Disciplinaria de la Judicatura?

Nosotros tenemos tres funciones: resolver tutelas, sancionar jueces y abogados y emitir conceptos de competencia. Estos últimos pasan a conocimiento de la Corte Constitucional, las tutelas las prohíben y quedan, por ahora, las sanciones. Pero el proyecto dice que habrá una ley que le pase el juzgamiento de abogados a los colegios de abogados que se crearán. Estos todavía no existen y serían privados. Es decir, serían los abogados juzgando a los mismos abogados. Siendo así, solo queda la sanción a los jueces. De tres funciones solo deja una y, de esa, quitarían la mitad. Es un órgano muy disminuido. Entonces, ¿por qué se va a quedar uno ahí contra viento y marea? Si quieren que nos vayamos, nos vamos.

¿Qué les han dicho sobre cómo será esa transición?

Cada debate sale una cosa distinta. Hasta el sexto debate los nuevos magistrados iban a ser nombrados por concurso, lo que toma cierto tiempo: hay que hacer convocatoria, exámenes y entrevistas. Entonces, la permanencia del anterior órgano se prolongaba un poco más. Pero en el último debate, la elección ya no es por concurso. Es el mismo sistema de ahora: el Presidente envía tres ternas al Congreso y el órgano que va a dirigir el poder judicial, el Consejo de Gobierno, envía las otras cuatro. El Congreso elige de esas ternas. Eso puede ocurrir rápido, en dos meses. Este año, en el segundo semestre puede estar funcionando ese nuevo órgano al que le deseo lo mejor.

¿Es cierto que parte de la razón para renunciar es que se cansó de lo que encuentra en la Judicatura en materia de corrupción?

Si yo encontrara una cosa incorrecta correría a poner las denuncias. No tengo esa percepción. Puedo decir con orgullo que durante el año y medio que estuve aquí no ha habido escándalos. Respondo por mí, pero he tenido la fortuna de que mis colegas también han sido juiciosos.

La crítica a la Judicatura es que no funciona…

Nosotros sacamos el año pasado más de 7.000 sentencia entre los siete magistrados; más de 1.000 cada uno. Sancionamos con exclusión de la profesión a cuatro abogados por mes y destituimos numerosos jueces cuando consideramos que hay razón. La gente cada vez más confía en la jurisdicción disciplinaria y se queja más de sus abogados y jueces. Eso hace que lleguen cada vez más procesos. En lo disciplinario, el Consejo Superior de la Judicatura sí ha funcionado. No voy a negar que ha habido unos escándalos horribles, en los que no he tenido nada que ver, pero que históricamente han ocurrido. En buena parte, lo de la reforma es una factura que el están pasando al Consejo Superior por unos episodios de corrupción que han ocurrido.

¿Qué proyectos tiene para cuando se retire?

Yo he sido profesor de derecho constitucional la Universidad Externado desde hace 26 años, volveré a la Universidad Externado. Ya hablé con el rector, por supuesto que me vuelven a recibir. Además, mi familia piensa que voy a volver a estar con ellos en la casa, que no voy a estar rodeado de guardaespaldas, que no voy a tener que estar trabajando hasta las 11 de la noche y que los domingos van a ser más calmados. Vuelve la vida familiar normal.

ÁNGELA MEJÍA CANO
JUSTICIA / EL TIEMPO

 

Deja un comentario